mar
27
Las autoridades sanitarias de Honduras confirmaron hoy la detección de 91 casos de tosferina, una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que ya causó la muerte de nueve niños en 2026.
En declaraciones a periodistas, Leticia Puerto, técnica del Programa Ampliado de Inmunización (PAI) de la Secretaría de Salud, informó que los casos de tosferina en menores de un año siguen en aumento al contabilizarse 91 contagios y nueve decesos durante el primer trimestre del año.
Advirtió que los contagios mantienen una tendencia al alza y se acercan al total reportado en 2025.
“Ya llevamos 91 casos positivos, el año pasado cerramos con 114, prácticamente nos estamos acercando a esa cifra en menos tiempo”, explicó.
Tras expresar preocupación por el impacto de la enfermedad, la especialista subrayó que es prevenible mediante la vacunación.
Las autoridades atribuyen el repunte de casos a una cobertura de vacunación por debajo de los niveles recomendados para evitar brotes (95 por ciento), así como a la desinformación que limita la asistencia de madres y padres a los centros de salud.
Reiteraron el llamado a inmunizar tanto a los niños como a las mujeres embarazadas, ya que esto permite proteger a los recién nacidos durante sus primeras semanas de vida.
Ante esa situación, el sistema sanitario mantiene llamados urgentes a la población para reforzar las medidas preventivas y evitar que la afección continúe cobrando vidas, especialmente entre los sectores más vulnerables.
La tosferina es una enfermedad bacteriana prevenible mediante inmunización, pero que puede resultar grave en lactantes, especialmente cuando no han recibido protección inmunológica.
En Honduras, el esquema nacional contempla varias dosis desde los primeros meses de vida, además de la vacunación en mujeres embarazadas para generar anticuerpos en el bebé.
Puerto remarcó que la inmunidad materna es decisiva, pues los niños menores de dos meses aún no tienen edad para recibir la vacuna y constituyen el grupo más expuesto a complicaciones o muerte por Bordetella pertussis, bacteria responsable de la enfermedad.
Pidió a las embarazadas vacunarse a partir de las 26 semanas de gestación para transferir anticuerpos al neonato y, posteriormente, cumplir con el calendario de inmunización de sus hijos.
25 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
mar
27
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que los recortes en la financiación internacional amenazan hoy con revertir los logros alcanzados en la lucha contra la tuberculosis.
La tuberculosis requiere una inversión sostenida en investigación e innovación, y el presupuesto para esos fines sigue estando muy por debajo de la necesidad anual.
El organismo mundial apoya el desarrollo de una vacuna para esta dolencia, por lo que trabaja en acelerar este proceso y el acceso equitativo a nuevos inyectables alineados a gobiernos, investigadores, financiadores e industria.
La tuberculosis sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más letales del mundo. Cada día, más de tres mil 300 personas mueren por esta causa y más de 29 mil contraen esta dolencia prevenible y curable.
Los esfuerzos mundiales para combatir la tuberculosis salvaron aproximadamente 83 millones de vidas desde el año 2000, concluye la OMS.
24 marzo 2026 | Fuente: Prensa Latina | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
mar
26
Un experimento tan insólito como arriesgado puso a prueba los límites del cuerpo humano: un estudiante se ofreció como voluntario para enfrentarse a 100 mosquitos hambrientos dentro de una cámara cerrada. La escena, tan incómoda como reveladora, buscaba descifrar el comportamiento de un insecto que, pese a su aparente simpleza, sigue desconcertando a la ciencia.
Chris Zuo, estudiante de pregrado, fue el protagonista de la prueba inicial y permaneció cuatro minutos en la habitación, cubierto apenas por un traje de malla que, en teoría, lo protegería. Sin embargo, el resultado fue contundente: una serie de picaduras registradas que dejaron en evidencia que la vestimenta no era suficiente frente al ataque.
Este experimento marcó el inicio de un proceso de tres años, en el que un equipo de investigadores, encabezado por un profesor de Georgia Tech con más de dos décadas de experiencia en el estudio del movimiento animal, buscó comprender cómo los mosquitos toman decisiones al interactuar con los humanos.
La investigación siguió todos los protocolos éticos, garantizando la seguridad del voluntario y asegurando que los insectos utilizados estuvieran libres de enfermedades y fueran nativos del estado de Georgia. La sesión inicial fue la única en la que un participante humano sufrió picaduras directas.
Motivos y relevancia del estudio sobre mosquitos
Los mosquitos son responsables de la transmisión de enfermedades como la malaria y el dengue, ocasionando más de 700 000 muertes cada año, una cifra que supera a las de víctimas de conflictos armados, indica un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La humanidad invierte anualmente 22 000 millones de dólares en insecticidas, larvicidas y mosquiteros tratados, en un intento constante por controlar a un insecto que pesa 10 veces menos que un grano de arroz y posee únicamente 200 000 neuronas. A pesar de estos esfuerzos, estos bichos se adaptan rápidamente a los entornos urbanos y propagan enfermedades con mayor eficiencia, en parte por el cambio climático.
Comprender cómo detectan y eligen a sus víctimas se ha vuelto crucial, ya que logran localizar a los humanos a pesar de su limitada visión y simpleza aparente. El ensayo científico buscó, mediante la observación directa y el seguimiento de los vuelos de los mosquitos, modelar sus decisiones y reacciones ante la presencia humana, con la esperanza de aportar herramientas más eficaces para su control y, en última instancia, reducir el impacto global de las enfermedades que transmiten.
Uno de los desafíos clave fue recopilar datos precisos sobre las trayectorias de vuelo de cada ejemplar. Inicialmente, se consideró replicar antiguos “estudios de picaduras” donde los voluntarios se desnudaban para eliminar variables como el color de la ropa, pero se prefirió una aproximación menos riesgosa.
Chris, ya protegido con ropa de manga larga lavada con detergente sin perfume, guantes y mascarilla, posó inmóvil mientras los mosquitos lo rodeaban, permitiendo la observación sin más picaduras.
Para registrar el comportamiento de los insectos, el equipo utilizó el Photonic Sentry, una cámara especializada recomendada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. Este dispositivo es capaz de rastrear cientos de insectos voladores simultáneamente, grabando a razón de 100 fotogramas por segundo y una resolución de 5 mm en espacios similares a un estudio grande.
En cuestión de horas, Chris y un colega de posgrado, Soohwan Kim, lograron recolectar más datos de vuelo de los insectos que los que se habían documentado previamente a nivel mundial.
El resultado del estudio de mosquitos
El análisis de los datos recogidos permitió a los investigadores obtener resultados valiosos. Tras la prueba, los expertos analizaron millones de puntos de velocidad y posición, empleando principios de inferencia bayesiana para respaldar las hipótesis matemáticas con observaciones reales.
Gracias a la enorme cantidad de trayectorias registradas, los científicos lograron identificar cómo reacciona un mosquito ante distintos tipos de señales.
Uno de los resultados más relevantes fue que los insectos modifican su vuelo según el estímulo presente. Ante un objeto visual oscuro, tienden a sobrevolar la zona sin detenerse; la presencia de dióxido de carbono, en cambio, provoca que reduzcan su velocidad y se concentren cerca de la fuente.
Cuando se combina una señal visual con las moléculas, adoptan patrones de vuelo orbital a alta velocidad alrededor del objetivo. Este comportamiento, inédito en estudios previos, se observó repetidamente tanto con maniquíes de poliestireno como en humanos, vestido de blanco y con sombrero negro, en la cámara experimental.
El modelo predictivo desarrollado por el equipo fue capaz de anticipar con precisión la distribución de los mosquitos alrededor de un humano, identificando “zonas de peligro” donde la probabilidad de ser rodeado por los insectos era significativamente mayor. Esto representa un avance sustancial respecto a los métodos de ensayo y error utilizados comúnmente para diseñar trampas o medidas de protección.
La revisión demostró que una comprensión matemática del comportamiento de los mosquitos puede servir como base para mejorar los sistemas de control y captura, contribuyendo así a la reducción de enfermedades transmitidas por estos insectos.
El experimento permitió comprender con mayor precisión cómo los mosquitos detectan y eligen a sus víctimas, y sentó las bases para el desarrollo de modelos predictivos aplicables al diseño de nuevas estrategias de control. La integración de observaciones directas, tecnología avanzada y análisis matemático proporciona un enfoque sólido para enfrentar el desafío que representa este diminuto y letal insecto.
23 marzo 2026 | Fuente: Infobae | Tomado del sitio web | Noticia
mar
26
Organizar la rutina de ejercicios con metas claras puede marcar un antes y un después en los resultados. Más allá de la intención de “moverse más”, definir qué se busca, cómo medirlo y en cuánto tiempo lograrlo facilita el avance real y sostenido.
El método SMART, respaldado por especialistas de la Cleveland Clinic, ofrece una guía concreta para quienes desean comenzar o fortalecer hábitos de actividad física.
Qué son los objetivos SMART
Según la Cleveland Clinic, fijar metas Específicas, Medibles, Alcanzables, Relevantes y con Plazo definido ayuda a mantener la motivación y facilita el camino hacia la salud y el bienestar. Este sistema se adapta tanto a quienes comienzan como a quienes desean consolidar hábitos ya establecidos.
En ese sentido, el fisiólogo del ejercicio Christopher Travers, de la Cleveland Clinic, afirma: “Los objetivos de fitness SMART son un marco para lograr ciertos resultados”.
La especificidad es clave. No basta con querer “hacer más ejercicio”; es más efectivo proponerse, por ejemplo, “caminar 10 000 pasos al día”. Esta claridad permite visualizar la meta y comprender lo que se desea alcanzar.
El segundo elemento es la medición. Los avances pueden cuantificarse a través de pasos, kilómetros, cantidad de peso levantado o minutos dedicados. Herramientas como pulseras de actividad o relojes inteligentes ayudan con el monitoreo de la actividad física, aportando datos concretos que favorecen la motivación y el seguimiento real del progreso.
Alcanzabilidad: metas posibles para cada persona
La alcanzabilidad de los objetivos depende del estado físico y las posibilidades de cada persona. Si la meta de 10 000 pasos diarios resulta demasiado exigente para quien comienza, arrancar con 6 000 pasos puede suponer el reto adecuado hasta aumentar la capacidad, de acuerdo con Cleveland Clinic.
La relevancia mantiene firme la motivación. Identificar el motivo personal detrás de cada meta ayuda a personalizar el esfuerzo: si el objetivo es mejorar la flexibilidad, conviene enfocarse en sesiones de estiramiento antes que aumentar las distancias recorridas. Travers recalca la importancia de “recordar por qué haces ejercicio y qué intentas lograr”.
Plazo: estructura para avanzar
El plazo otorga estructura. Fraccionar la meta general en periodos definidos —como llevar un plan de seis semanas de entrenamiento progresivo— permite alcanzar objetivos parciales manejables y aporta un sentido de urgencia útil.
Ejemplos prácticos favorecen la aplicación del método: fijar caminar 10 000 pasos diarios, aumentar a 12 000 pasos después de dos meses, o sumar un minuto más a la carrera semanalmente. Registrar cada sesión ayuda a ajustar los objetivos según el ritmo de progreso.
La medición constante resulta esencial. Anotar el esfuerzo y los logros diarios permite identificar tanto los avances como los aspectos que requieren atención adicional. Cleveland Clinic sostiene que “seguir el registro del progreso puede indicar avances o necesidad de redefinir metas”.
Personalizar los objetivos refuerza los resultados. Las metas deben ajustarse a las necesidades y capacidades individuales: mientras para una persona 6 000 pasos son un reto, otra puede proponerse 15 000 pasos incorporando actividades extra.
Asimismo, contar con el apoyo de un profesional de la actividad física puede ayudar a elegir objetivos realistas y adaptados. Un entrenador contribuye a diseñar un plan seguro, estableciendo retos progresivos conforme se avanza.
El método SMART exige flexibilidad. Si surgen obstáculos o el progreso se estanca, es válido reajustar los objetivos, desglosarlos en pasos más pequeños y retomar el rumbo. Además, el apoyo social es un incentivo relevante: compartir logros o desafíos permite la rendición de cuentas y refuerza la constancia, según destaca la Cleveland Clinic.
Celebrar los logros para sostener la motivación
Celebrar los éxitos impulsa la constancia. Reconocer cada meta cumplida, sea implementar una nueva rutina o completar una semana de regularidad, fortalece la motivación. Las recompensas pueden ir desde probar una nueva actividad hasta añadir algún accesorio para el entrenamiento personal.
A largo plazo, establecer objetivos SMART no solo facilita la mejora física. Este marco proporciona sentido al entrenamiento, ayuda a definir prioridades y dirige los esfuerzos hacia una vida saludable. Cleveland Clinic enfatiza que el sistema promueve motivación, personalización y un camino claro hacia la transformación.
Trazar metas estructuradas y adaptarlas a la realidad de cada persona convierte la rutina de ejercicios en una experiencia motivadora, ideal para afrontar nuevos retos y lograr avances significativos.
21 marzo 2026 | Fuente: Infobae | Tomado del sitio web | Noticia
mar
25
El brote de meningitis B iniciado en Canterbury (sureste de Inglaterra), que ha dejado por el momento dos muertos y al menos una veintena de contagios, ha generado un clima de alarma en la sociedad británica, que al intentar conseguir la vacuna está dejando sin existencias a las farmacias.
Se da por seguro que todo comenzó en la discoteca Chemistry de Canterbury, frecuentada por los alumnos de la cercana Universidad de Kent. De hecho, los dos muertos eran estudiantes de ese centro.
La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) confirmó que está investigando un brote «explosivo» de esta enfermedad meningocócica del grupo B en la región de Kent, con 15 casos de laboratorio confirmados y 12 bajo investigación, según los últimos datos conocidos.
Hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha hecho eco desde Ginebra de este brote y ha subrayado la necesidad del tratamiento temprano.
Vacunación preventiva
Tras la muerte de los estudiantes, y con el objetivo de limitar la propagación, las autoridades sanitarias han administrado más de 2 500 dosis preventivas de antibióticos entre los alumnos de la Universidad de Kent, contactos cercanos y personas que hubieran asistido al citado club entre el 5 y el 7 de marzo.
La meningitis de este brote es una infección bacteriana grave que puede inflamar las membranas protectoras que rodean al cerebro y a la médula espinal y que, de no tratarse con rapidez, puede llegar a ser letal.
Alarma por el brote de meningitis en Reino Unido
Aunque el ministro británico de Sanidad, Wes Streeting, ha asegurado que este brote no se está considerando un «incidente nacional», el aumento exponencial de casos en apenas unos días ha sumido en la preocupación a muchos británicos, que tratan de hacerse a contrarreloj con una vacuna contra la meningitis B de manera privada en farmacias.
De acuerdo con una encuesta rápida de la Asociación Nacional de Farmacias británica (NPA), el 87 % de los establecimientos que respondieron informaron haber observado un aumento considerable en la solicitud de vacunas contra la meningitis «por parte de padres preocupados», que han superado con creces la oferta disponible.
El precio de la vacuna ronda las 110 libras (127,35 euros) por dosis, si bien para completar el ciclo se requieren entre dos y tres inyecciones, lo que elevaría el total a entre 220 y 330 libras (entre 254,71 y 382,07 euros).
Colas virtuales como en los conciertos
Los usuarios que han intentado reservar en línea una cita privada de vacunación en Boots, la cadena farmacéutica más grande del Reino Unido, se han encontrado desde el pasado fin de semana con una cola virtual por la «alta demanda», que muchos han llegado a comparar en las redes sociales con las de las tiqueteras para comprar entradas de conciertos.
Tanto Boots como Superdrug, la segunda mayor minorista farmacéutica en el país, advirtieron en sus páginas web de que existía una «escasez nacional» de la vacuna y habilitaron una lista de espera para los interesados en conseguir una de las dosis cuando estén de nuevo disponibles.
Pradip Patel, gerente de una farmacia en el céntrico barrio londinense de Holborn, cuenta a EFE que, desde que se conoció el brote en Kent este fin de semana, la demanda se ha disparado y recibe «entre 20 o 30 llamadas» diarias de gente preguntando por la disponibilidad de la vacuna de la meningitis B.
«No hay stock, ningún distribuidor tiene. Y como no hay existencias no podemos dársela a nadie, ni de manera privada, ni con receta», dice el farmacéutico.
A unas calles de distancia, la farmacia Boutalls, especializada en vacunas de viaje, ofrece habitualmente la dosis de la meningitis para aquellos que tienen pensado visitar países de «África y Oriente Medio», pero el brote en Canterbury ha agotado todas sus reservas.
Una enfermedad de difícil contagio
La meningitis B solo se propaga por contacto directo, como besos, o por compartir una bebida, recuerda a EFE uno de los responsables de Boutalls, Prav Cenagafuriam, que subraya que no es «tan fácilmente contagiable como el covid o la gripe» y normalmente los brotes quedan contenidos en una única área.
Por el momento, los casos se concentran en la región de Kent, donde se ha iniciado un programa de vacunación selectivo entre los residentes en el campus universitario y se prevé contactar hasta 5 000 estudiantes para ofrecerles la inyección de manera prioritaria.
19 marzo 2026 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
mar
25
Investigadores del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona y del Hospital Universitario de Santa María de Lleida han identificado el primer caso documentado en el mundo de transmisión de una enfermedad minoritaria -angioedema hereditario- a través de un donante de esperma anónimo en una clínica de reproducción asistida.
El trabajo, publicado en la revista científica Frontiers in Immunology, destaca la identificación de varios casos portadores de la misma variante genética (T328K gen F12), todos ellos concebidos mediante reproducción asistida a través de un único donante.
Angioedema hereditario
El angioedema hereditario es una enfermedad genética muy poco frecuente que provoca hinchazón en la piel, aparato digestivo o vías respiratorias; unos síntomas que afectan al 60-80 % de las mujeres portadoras, frente a una probabilidad muy baja en los hombres.
La investigación arrancó con una paciente que presentaba episodios recurrentes de hinchazón en la cara, sin responder a los tratamientos antialérgicos habituales, y cuyo análisis genético identificó la variante T328K.
Esta fue también detectada posteriormente en otras personas concebidas con el esperma del mismo donante, mientras que no estaba presente en la línea materna analizada.
Ante la sospecha de que la mutación genética podía proceder del padre, los investigadores contactaron con la clínica de fertilidad y, tras coordinar un estudio con el banco de esperma, pudieron confirmar que este era portador heterocigoto de la variante.
Notificación de la clínica
La clínica notificó entonces a las mujeres que habían utilizado el esperma de dicho donante, un procedimiento que permitió identificar a más portadores, algunos de ellos sin manifestaciones sintomáticas.
«Desde el punto de vista genético, este caso es especialmente relevante porque demuestra cómo una variante patogénica puede pasar desapercibida en un donante asintomático y transmitirse a varios descendientes», explica el jefe del grupo de Inmunología Traslacional del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR), Roger Colobran.
Los investigadores subrayan que este caso pone de relieve los retos que plantean las enfermedades genéticas hereditarias asintomáticas en los programas de donación de gametos, ya que el cribado genético de los donantes se centra principalmente en enfermedades infecciosas.
En este sentido, señalan que, en regiones donde esta variante es más prevalente, podría valorarse el cribado dirigido al gen F12.
20 marzo 2026 | Fuente: EFE | Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2026. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A. | Noticia
